Un otro día (poema en verso casual)
Mi arma es mi pluma,
la empuño.
Veo la tinta correr sobre el papel.
Se desvanece su frescura: se seca.
Hay Sol, hay tiempo,
siempre lo hay.
Un otro día,
respiro.
Solía temer a que siempre me sucedían cosas malas,
ya no.
Si mañana muriera, no tengo miedo.
Pediré prestada una escalera,
subiré.
Un otro día: hoy no.
Hoy no haré nada.
Diré 9 palabras
Serenidad
Simpleza
Nuevo
Empuño
Soy
Soya
Camino
Descubrimiento
…
Debo darme un baño ahora.
Publicado el mar 19, 10:53 por David Buen Abad · Comentarios
P.L.A.N.E.
¿Por qué a la gente le pesa tanto que opine que Carlos Fuentes y Jorge Volpi son malos? (para mi).
Parece como si me hicieran una advertencia del tipo son vacas sagradas, no puedes decir eso.
Hubiera preferido que me argumentaran porque ellos opinan lo contrario, que sus bases se sustentaran no en sus premios, sino en asuntos estrictamente literarios.
Quizá es por eso que decidí comenzar con un postulado literario de autores nuevos e independientes. P.L.A.N.E.
Un postulado como especie de manifiesto, ¿Cuál fue el último de nuestros tiempos?¿el surrealista?
Parece como si ya no existieran, como si fuera algo pasado de moda.
Cuando estuve ligado a la música en disqueras indies, siempre existía el contrapunto con la disqueras del mainstream (EMI, BMG, etc), eso es extensible al cine comercial vs el cine de arte aunque algunos críticos no crean en ello.
En la literatura es exactamente lo mismo.
Los manifiestos comenzaron como una alternativa al poder, pasaron de lo político a lo artístico. Llegaron a ser como una guía sobre el status que debía guardar el asunto en cuestión, desde una guía para una guerra hasta los lineamientos de las vanguardias.
Por eso mi pregunta del día: ¿Cuál es el status que debería guardar la literatura actual?
Creo que desde hace unos años la figura del escritor ha cambiado, a los escritores les preocupa poco la creación y la experimentación. Se clavan en la textura de la forma (largo aliento y perfección estética), además del culto a su persona (la figura del escritor) Sin dejar de lado que escriben para un mercado homogéneo y conformista.
A pocos les interesa escribir, todos quieren SER escritores.
El postulado obliga a situarse en un extremo de lo que se pretende y de lo que se está en contra.
Puse de ejemplo a Carlos Fuentes por toda la alharaca que se armó por sus 80 años de vida. ¿Qué se idolatraba?¿qué se festejaba?
¿Publicar en una editorial transnacional será el fin ultimo de la creación literaria?
Espero que no: de verdad.
Publicado el feb 19, 01:43 por David Buen Abad · Comentarios
Las razones de ser escritor, que no de escribir.
Cada vez que me acerco más a poner punto final a mi novela me surge una pregunta: ¿Qué es lo que me mueve para escribir y qué espero de ello?
Hay que definir y hacer distinciones. Un buen escritor no es necesariamente un escritor exitoso.
Un escritor exitoso puede ser malo desde que el éxito es azaroso.
Una de las cosas que más éxito dan a un escritor son los premios, pero si en el año en que se le ocurre a este escritor meter su novela a concurso resulta que otro escritor mejor, también compite, pues es menos probable que se gane.
Por eso digo que es de suerte, hay muchas variables. Igualmente depende de los jurados que dictaminen el premio, si son rigoristas y conservadores o si son amplios de criterio y buscadores de nuevas propuestas.
Me resulta muy triste pensar que se escriba estrictamente por el monto económico del premio.
Algo más real es quizá el prestigio del premio y del contrato que trae consigo.
Igualmente los premios sufren cambios, unos se ponen de moda; mientras que otros pierden prestigio.
Ganar un premio es sólo el principio y quizá una opción viable de publicar.
El llevar una novela a una editorial y someterla a dictamen es muy desgastante, los editores en turno son en su mayoría escritores frustrados, envidiosos y carentes de creatividad. En los casos que conozco una novela tardará cerca de 2 años entre que se termina y es publicada. Quizá por ese sistema es que cuando se les pregunta a los escritores por su novela, éstos fastidiados, respondan entrelíneas por no querer contestar: coño, apenas recuerdo las intenciones a incógnitas que tenía hace 4 ó 6 años.
Con el camino del dictamen vía editorial cerrado casi no nos queda otra opción que los premios; bueno siempre hay la salida decorosa de la editorial independiente, esa que no sigue las tendencias del mercado y que forma un catálogo de autores respetables.
Creo que la figura del escritor ha cambiado mucho en los últimos 20 años. En los 80 los escritores no tenían éxito tan jóvenes, tenían que hacer fila y cuando menos publicar un par de novelas antes de alcanzar la consagración.
Hoy es distinto, no importa de dónde vengas, ni que no hayas publicado nada antes, basta con ganar o ser finalista para que las puertas del cielo se te abran, incluso si eres menor de 30 años.
Antes los escritores jóvenes comenzaban a ser nombrados con edades superiores a los 40.
Daniel Sada, en una nota publicada hace poco, dijo que hoy todos querían ser escritores pero que a pocos les interesaba escribir. Nada más cerca de la verdad. Hoy el éxito de un escritor se mide mediáticamente, en cuántas presentaciones de libros estuvo, en cuántos concursos fue jurado, en dónde da clases, en dónde colabora con artículos, etc.
Lo prolífico que pueda ser no importa, si Rulfo escribió tan poco, ¿por qué yo más?
Los que escriben mucho son como los que apuestan fuerte, más probabilidad de ganar.
A menudo me pregunto si en México hay buenos escritores, pienso que sí.
Muchos buscamos ganar esos premios, pero además del dinero y del éxito asegurado que dan, ¿qué más?
Quienes ganan un premio deben pasar más de 1 año dedicados a hacer presentaciones y dar entrevistas sosas sobre algo que ya ha muerto como proyecto.
Escribir tiene poco que ver con ganar premios y ser exitoso. Esa es la parte de glamour que todos quieren y que yo dudo, que me seduce pero que no acaba de convencerme.
El dinero no me interesa (tanto), hay mejores negocios, menos desgastantes y más rápidos que escribir una novela ejemplar.
Es el reconocimiento como autor de éxito lo que deslumbra. Por eso es que digo que no todos los escritores exitosos son buenos, ¿o sí?
No me digan que Coehlo es buen escritor, o los últimos 30 años de novelas de Carlos Fuentes son “ejemplares”
Todo es un poco la clásica historia de cuando lo indie se volvió mainstream.
¿Cuántos libros vende cada escritor?, ese es otro asunto. Está la crisis, la falta de cultura de lectura…etc.
En México no hay escritores que vivan decorosamente de la venta de sus libros, ni Octavio Paz, vaya.
Carlos Fuentes vive bien por toda esa economía auxiliar producto de su persona, no de la venta de sus libros.
¿Es sano para la cultura que exista la beca de creador emérito para escritores?
Con todo esto, ¿a qué le tiran los que quieren ser escritores?
Porque para escribir, vasta con papel y lápiz.
¿Usted ya se consagró como escritor exitoso? o simplemente le gusta escribir y es bueno haciéndolo?
Publicado el feb 8, 22:56 por David Buen Abad · Comentarios [1]
interrogantes
Escuchando la canción home de Michael Bublé en viernes por la noche.
Probando toda clase de software en todo’s y GTD.
Fumando.
Por estos días el asunto que me tiene nervioso es la escritura.
Escribir es difícil cuando se trata de concentrarse en un proyecto en específico.
Desde luego no es lo mismo postear algo que escribir un capítulo de una novela. Me hago bolas con los tiempos, si lo que escribo es antes de un evento o después de otro. Mi novela actualmente tiene 60 capítulos pensados, 40 hechos (a medias).
No sé si revisar lo ya escrito o seguir adelante. Supongo que seguir es lo propio.
Lo difícil no es contar algo, decido postear esto que pienso para saber cómo es que funciono a la hora de escribir.
Me distrae casi cualquier cosa.
Busco que todo sea tan perfecto que pierdo demasiado tiempo en ello.
De repente me aburro y prefiero tomar un libro. Estoy leyendo ahora el libro hipotermia de Alvaro Enrigue.
Con muy poca frecuencia comparto con otros escritores el proceso de escribir.
Quién sabe como lo haga el resto.
Quién sabe si componer música sea diferente, o implique otra metodología de trabajo.
Estoy confundido.
Es como darle el micrófono a alguien y decirle: di lo que tengas que decir.
¿Saludos a mi mamá?
La escritura automática no me parece la gran cosa.
Salgo al jardín, regreso.
Con frecuencia me quejo de que algunos escritores no son lo suficientemente creativos, son sólo bibliotecas ambulantes.
Escribo pensando es eso, en hacer un juego lúdico con la literatura en el cual logre una verdadera creatividad de contenido y de forma; en su estética y sintaxis.
Todos los escritores somos diferentes, perseguimos cosas distintas, ¿serán válidas todas?
Hoy me voy a la cama con todo esto en la cabeza.
Mañana tal vez.
Publicado el feb 6, 23:49 por David Buen Abad · Comentarios
Usted cuente

Foto: Daniel Mordzinski
Usted cuente. Daniel Sada
Frase recurrente sobre mi persona en el taller de Sada
Publicado el ene 16, 07:00 por David Buen Abad · Comentarios
pregunta
Despertar cada mañana es como nacer
una oportunidad, una condena.
No importa el paisaje engañoso
sea este tundra o pastizal.
La obviedad tiene un aroma particular
huele como a limón
como a fierro: a café frío.
Nazco llorando
la impotencia de valerme por mi mismo
de dejar atrás la comodidad de un vientre tibio
un tenue rayo de luz se atraviesa
Carajo
otra vez lo mismo.
Publicado el dic 16, 08:55 por David Buen Abad · Comentarios [2]
El corista cansado
Mi teoría era que no debía martirizarme con las cosas demasiado racionales y complejas.
Debía optar por lo banal.
Pero resultó que lo banal me colocó en el mismo sitio.
Me cuestioné la trascendencia de lo vacío.
El no discurso VS la creación primigenia.
Tan sólo era un corista de R&B.
Hacía bien mi trabajo y cuando terminaba de cantar, regresaba a casa; a las 3 de la mañana.
Encendía el televisor y revisaba en los diarios viejos los conciertos en los cuales había participado.
Divagaba en mi salud y contemplaba la posibilidad de cambiar.
No quiero ser como cualquiera aquí.
Sentía que me estaba volviendo loco.
Era cansancio, quizá.
Publicado el dic 10, 21:24 por David Buen Abad · Comentarios
filamento
poema mio encontrado en un viejo blog
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Nos vemos en el reflejo del otro
no soy como tú, soy un extraño en una balsa
remando hacia un sitio apartado de ti.
Publicado el dic 8, 10:13 por David Buen Abad · Comentarios
moleskine mind
La vida tiene momentos muy particulares en los cuales invariablemente pasa por nuestra mente un sentimiento de resignación.
Sin embargo, resignarse ante cualquier cosa es una especie lamentación silenciosa.
Una canción se transforma en recuerdo de lo que fue y jamás volverá a ser.
Hace falta la suficiente edad para sentirlo, voltear hacía atrás y ver en qué nos hemos transformado. No hay nada más decadente que vivir a costa de las viejas glorias.
En este viaje de la realización estamos completamente solos; no hay nadie que pueda ayudarnos.
Esa noche, mientras escuchaba viejos discos, vestía vieja ropa y sucumbía ante viejos vicios, entendí que a pesar de transitar por la crisis de los 40, era necesario renacer para preparar el final.
Por momentos estaba sorprendido de mis circunstancias: seguía vivo después de haber pasado una década llena de excesos y soledad total.
Si acaso creía que contaba con cierta sensibilidad para las artes, la realidad era que siempre había sido flojo y comodino.
Criticaba a la mayoría de las personas, diseccionando sus errores, me volví un amargado.
Pero a pesar de que me encontraba anclado en una isla invisible, en el fondo de mi, había un dejo de inconformidad que buscaba doblegar.
Me propuse entonces buscarme y rescatarme, con la intención de un día poder decirme que había logrado vencer la mayor de mis bestias: la parálisis mental de la flojera. Esa que te lleva a ningún sitio, guiado por la intuición de una soberbia intangible.
Debido a esto fue que una noche quemé mi último cartucho mental existente: mi ego; que era por mucho, superior al de cualquier persona que pude conocer durante toda mi vida.
Debía potencializar ese aparente defecto y llevarlo al grado de catapulta para que generara una razón de peso que me hiciera moverme.
En el fondo lo único que estaba en juego era saberme capaz o incapaz de lograr lo que me proponía. Y proponerse algo y cumplirlo, como decía mi abuelo, era acercarse cada vez más a la felicidad plena.
Me da risa pensar que mi padre se ganaba la vida dando pláticas gerenciales de motivación y tiene en su hijo un ejemplo de como sin motivación alguna se llega a absolutamente ningún sitio.
Todo esto lo pensaba mientras me terminaba una botella de tequila mas en mi vida, escuchando al cuarteto de Dave Brubeck, apostando a que no lo lograría, por más que lo intentara.
Amaba mi ambivalencia para brincar de mi pesimismo a destellos que llamaba suerte; de mi suculenta paciencia para ver cómo la vida me pasaba por delante.
Todo esto era sólo parte de las cosas a las cuales me enfrentaba para intentar transformar mi vida entera en un solo cometido.
Me propuse brindar por el último día de flojera de mi vida.
Mañana cuando despertara, me enfrentaría no sólo a tener que ponerme en acción, sino también a mitigar una segura cruda. Mi carácter autoflagelante debía estar contento, sería más difícil.
Si para este punto aun se desconoce el propósito, debo decir que a los ojos del vulgo parecería sencillo pero no lo es del todo.
Se trata sencillamente de escribir un libro, ni más ni menos.
Publicado el nov 26, 01:26 por David Buen Abad · Comentarios
Queen of all ears - The lounge lizards

País: U.S.A
Año: 1998
Él escuchaba ésta canción a bordo de un pequeño barco
Era de noche, bebía tequila en su igualmente pequeño camarote
Parecía no haber razón aparente para su tranquilidad
Comenzó a gritar como si un perro lo atacara
Váyanse todos al infierno, dijo
Acto seguido, salió a cubierta
Observó un cielo negro y profundo
Lloverá y el mar se picará
No tengo miedo, dijo
Y el cielo irrumpió con un tronido
Todo fue blanco por un segundo.
Publicado el nov 16, 21:13 por David Buen Abad · Comentarios
