Derecho de autor: un cáncer (parte I)
Es de todos sabido que los músicos han tenido que modificar sus hábitos de trabajo para lograr obtener mejores ingresos económicos.
Los sellos discográficos están a la baja.
¿Ustedes saben como funciona una compañía disquera grande? Bueno pues, ellos “firman” artistas por una suma de dinero X que le descontarán al artistas poco a poco por el concepto de regalías de la venta de sus discos.
A la disquera le cuesta quizá cuando mucho 15 pesos hacer un CD con todo y portada y caja.
Aquí no tomare en cuanta los gastos de promoción y marketing que llega a ser mucho dinero por dos razones: El dinero se despilfarra sin criterio y por otro, la tendencia en nuestros días es a lo viral.
Quien hoy se guíe por la publicidad de los medios tradicionales está muy out.
Entonces, ese disco que costó hacerlo 15 pesos, la disquera lo vende a un distribuidor o a una tienda en alrededor de 90 pesos. La tienda o el último eslabón de la cadena le incrementa alrededor del 70%, es decir sale a 153 pesos aprox. Eso es lo que el comprador despistado va y paga a un MIXUP o cualquier tienda por un disco nacional. Ya si entramos en detalles de los importados pues hay que subirle el 33% de impuestos, más el flete claro.
Al pensar en esto lo primero que me viene a la cabeza es cuánto gana el músico o banda por cada disco vendido a 153 pesos. La respuesta es: aproximadamente el 12% de derechos de autoría y el 8% por ejecución o interprete; es decir el 20% …esperen, el 20% pero del precio que la disquera lo da a la tienda o distribuidor, no del precio final. Entonces tenemos que el músico recibe aprox. 18 pesitos por disco.
En resumen por cada disco vendido a 153 pesos, la banda recibe 18 pesos.
Si el disco sale a la venta más caro por cualquier razón como status de la tienda, se fue a provincia y allá todo es más caro, etc. El músico sigue ganando los mismos 18 pesos.
La diferencia es decir, 90 pesos precio de salida de la disquera menos 18 regalías, menos 15 precio de fabricación, es de 57 pesos de ganancia por disco, nada mal para la disquera.
De un lado para el consumidor no es justo que la disquera y las tiendas de discos (malísimas todas, no saben nada de nada de lo que venden, ni son especializadas) gane tanto dinero o que el producto cueste tal caro.
Parte del problema del pirataje viene de esa inconformidad del consumidor de negarse a pagar cantidades ridículas por un disco.
Peor no hay más culpable que el mismo músico, banda o artista que sigue aferrado, terco a la idea del pago de regalías, de que su obra es privada y se reserva los derechos sobre ella.
Y esto que digo aplica para cualquier “creador” en cualquier disciplina, pero ya hablaremos de esto más adelante.
El concepto Derechos de Autor ya no forma parte de ese futuro que todos vemos acercarse.
Algunos músicos lo están comprendiendo, tal es el caso de NIN que vende las descargas de su música.
Es que si nos ponemos a pensar en los 18 pesos por disco de digamos 10 canciones, pues eso es casi a 2 pesos por canción o .20 cents per song…je
Entonces si se vende a 99 cent –itunes style- pues se le gana mucho más y es ya más razonable o de pensarse para el consumidor.
Aunque repito, ni las descargas por Internet son ya una opción de negocio, ya no es ético.
Sólo el disco físico artesanal o limited Edition es sujeto de ser vendido con otro precio.
Otros artistas comienzan a descubrir que hacer promoción por ellos mismo es más efectivo, conocen mejor el target que el mismo publicista.
Además esos músicos saben que lo que se debe promocionar no son las ventas de sus discos: son ellos en presentaciones en vivo.
El esquema de negocio no son ya las ventas de discos, son los conciertos y el merchandise. En playeras, etcétera.
Entonces el músico lo que hace son discos pero no serán éstos su fuente principal de ingreso.
Ahora debe buscar otras, conciertos, sponsors, que se las ingenie pues, incluso es ya común que los músicos emprendan otros negocios totalmente distintos al toquín: boutiques, líneas de ropa… lo que sea.
Pero, ¿por qué me opongo a los derechos de autor?
Por ahí hay un mito urbano de que los derechos de la música de los Beatles están en manos Michael Jackson, ¿será cierto?
Mañana le seguimos…
